Con este 2020 dando sus últimos coletazos, llega el momento de comenzar con las conclusiones y, sobre todo, de fijar los retos del sector inmobiliario para el 2021. No hay que ser un experto económico para saber que la irrupción por sorpresa del COVID-19 ha hecho descarrilar la economía a nivel mundial sin que, a día de hoy, sepamos aún la magnitud real y la duración que tendrá dicho suceso.

Por el momento, lo que sí sabemos es que la pandemia ha trastocado por completo los hábitos de comportamiento de muchos clientes y, en este sentido, el inmobiliario no ha sido ajeno. El confinamiento ha sido una experiencia sin precedentes en los modos de vida de la población que, por primera vez, se ha visto obligado a estar encerrado en casa durante casi tres meses. Es precisamente ahí donde el sector ha empezado a enfocar sus nuevos retos de cara al futuro: encajar al máximo su oferta de viviendas con esta nueva demanda de producto.

¿Qué consecuencias ha tenido esto?

Un estudio reciente publicado por Fotocasa (Medio año de pandemia: impacto en el sector inmobiliario) apunta a que, durante este período, se ha incrementado la demanda para comprar vivienda, en concreto del 39% de febrero al 43% actual y se ha reducido la del alquiler, del 49% de febrero al 44% de estos días.

En este sentido, mucha gente que hasta antes de la pandemia no se planteaba ningún tipo de cambio ha visto como, tras esos meses de encierro, sus viviendas no se adaptaban a sus necesidades, lo que les ha lanzado a la búsqueda de otras opciones que incorporen características que antes no eran tan prioritarias, tales como terrazas, jardines, parques cercanos o incluso la salida de los centros de las ciudades hacia las afueras.

¿Cómo queda el tablero de juego de cara a 2021?

  • Alquiler: Las previsiones apuntan a que durante 2021 siga con su proceso de ajuste tras el impacto de este año. A pesar de que cada Comunidad Autónoma mantiene sus propios ciclos, las dos principales plazas de referencia, Madrid y Barcelona, seguirán mostrando recortes tras haber tocado máximos a finales de 2019 y principios de 2020.
  • Segunda mano: También aquí se vio un final de ciclo a finales de 2019 tras cuatro años de subidas ininterrumpidas en los precios de venta. Diferentes análisis apuntan a que en 2021 deberíamos ver una tendencia de estabilización o de ligeros descensos en los precios.
  • Obra nueva: Es, sin lugar a dudas, la gran triunfadora de este período y, por lo que apuntan los últimos datos publicados por el INE, parece que su liderazgo no va a ser algo fugaz. Las nuevas necesidades habitacionales comentadas anteriormente (terrazas, zonas comunes, luz natural, habitación extra para teletrabajar, etc.) encajan perfectamente con ese nuevo buscador activo de vivienda surgido tras el confinamiento. Si a eso se le suma la oferta limitada que existe en este ámbito, no es de extrañar ver los altos porcentajes de preventas realizadas sobre plano de muchas promotoras.
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